Sorprendo a mi novia con un juguete nuevo

Aquel viaje estaba resultando agotador. Durante el día no parábamos de visitar la ciudad, por la noche en el hotel follando hasta bien entrada la madrugada.

Aquella tarde había comprado un pequeño regalito a mi novia en un sex shop online que esperaba que me diera un respiro.

Cuando entré en el baño estaba arreglándose frente al espejo, preciosa como siempre. Estaba en ropa interior. Yo me desnudé y solo con los bóxer me acerqué por detrás de ella, me había visto pro el espejo, y le besé el cuello. Mis manos se fueron a sus pechos, y las suyas a mi polla, que, aunque con un poco de esfuerzo, no tardó en responder a su s caricias.

Una vez en la cama, la terminé de desnudar. Quedando a escasos centímetros de mi cara su coñito húmedo. No pude evitar acercar mi lengua y saborearlo, mientras ella empezaba a gemir y a magrear sus pechos. Cuando había conseguido que se derritiera de placer, me separé de ella, y viniendo hacia mi, me bajo el bóxer liberando mi polla erecta.

No dudo en metérsela en la boca, sus mamadas me hacían enloquecer, y me generaban suficiente ansiedad para follármela bien duro a continuación. Acerqué mi cara a la suya, nos besamos, y cuando nuestros labios se separaron, le susurré al oído que esa noche era ella la que más iba a disfrutar.

Volví a saborear su coñito, mientras con mis manos palpaba debajo de la cama en busca de mi regalo. Cuando lo encontré, lo accioné, y junto a mi lengua, estuvo estimulando el sexo de mi novia que gritaba y lloraba de placer. Me suplicaba primero que parase, que se iba a correr. Y cunado le dije que lo hiciera, me pidió que la masturbarse mas fuerte, mientras todos los músculos de su cuerpo se tensionaban para, poco a poco, ir relajándose.

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