Sexo anal con la alumna en las clases de repaso

Cuando mis padres piensan que estoy estudiando con un profesor particular, en realidad estoy teniendo la mejor experiencia de sexo anal de mi vida

Soy una chica traviesa a la que no le gusta mucho estudiar. Para intentar mejorar mis notas, mis padres contrataron a Eduardo, un recién licenciado, para que me diera clases de repaso. Al principio me fastidiaba bastante la situación pero con el tiempo sueño que soy yo la que le da un repaso a Eduardo. Debe tener una buena polla y seguro que estaría encantando de tener sexo anal conmigo.

Solo de pensarlo me excito como una perra, necesito bajarme las braguitas y empezar a sobar mi coñito y meterme un mar de deditos por el culo. Mi padre llama a la puerta justo cuando más estaba disfrutando de mi cuerpo. Me dice que había llegado Eduardo, y no he tengo más remedio que ponerme de nuevo las braguitas y bajarme la falda. Empezamos a repasar la lección. ¡Menudo tostón! Seguro que si le cuento a Eduardo mi fantasía de tener sexo anal con él no le importaría en absoluto hacerla realidad. ¡Mierda! Me estoy calentando otra vez.

A ver si concentrándome de nuevo en la materia me baja el calentón. ¿Qué ha sido eso? Juraría que ha mirado furtivamente bajo mi falda. A ver si abriendo un poquito las piernas.¡ Ahí esta otra vez! El muy cerdo me ha mirado las bragas. ¿Por qué se tapará el paquete con el libro? ¿A caso se ha excitado? ¡Oh dios mío! Ha apoyado una mano sobre mi pierna. La estaba subiendo, estoy perdiendo de nuevo el hilo. Que ojos mas bonitos tiene, me encanta cuando me mira con esa cara de bobo. ¡No me lo puedo creer! Esta jugando con la tela de mis braguitas. Por favor, por favor, solo falta que le guste el sexo anal.

Por fin hemos decidido dejar de disimular, hemos dejado el libro de lado y me he sentando encima de él. Me ha quitado la camiseta y ha empezado a sobar y lamer mis tetas. Puedo notar como la tela de su pantalón se tensa más y más. ¿Le gustara mi culito? Si, así, sigue lamiéndolo. Un momento, ¿qué es eso? ¿de verdad me estará penetrando? No pudo abrir los ojos, no podría soportar descubrir que estoy teniendo sexo anal con mi profesor sin correrme. Uhmm, la tiene grande el cabrón. Sigue, sigue, vas hacer que me corra. ¿Dónde ha estado esta polla toda mi vida?

En ese momento he decidido que tenia que probar el sabor de ese pollón. Me giro con cuidado y casi sin abrir los ojos me la meto hasta el fondo de la garganta. Que rica está. Pero donde yo realmente la quiero en mi culo. Me encanta el sexo anal. Vamos a la cama y ahí me lo follas sin piedad, hasta que me lo revientes. Si, si, así fuerte, ¡por lo que más quieras, no pares! Ahora ya solo me queda un capricho más, dame de beber tu leche. Quiero que esa polla gordota se corra en mi boca.

Sitemap | Contacto | © 2011 Pornodosis - Adictos al porno!