Nos follamos a los monitores del campamento

Dos amigas aburridas en un campamento se cuelan en la habitación de los monitores y a una de ellas le desvirgaran su precioso culito gracias su amiga.

Asunción y Mari Carmen estaban aburridas de aquel tedioso campamento de verano. Lo único que les despertaba interés eran los dos nuevos monitores jovencitos, por los que ambas suspiraban cada vez que esos dos machos se esforzaban por demostrar cual era el mejor en las actividades deportivas.

La última noche, las dos amigas decidieron colarse en el pabellón de los monitores con la intención de despedirse de los dos apuestos chicos. Sigilosamente entraron en la habitación en la que dormían. Y los encontraron a cada uno en su cama. A ellas les temblaban las piernas, tenían delante a los adonis por los que habían estado mojando las bragas los últimos quince días.

Asunción no se pudo resistir a arrodillarse junto a la cama de uno de ellos. Al percibir el calor que desprendía su cuerpo, inclinó la cabeza y sus labios se juntaron por un instante. Al retirarse el chico había abierto los ojos. A Asunción el corazón le iba a mil por hora, pero en ningún momento pensó en salir corriendo de allí. Sus manos rebuscaron bajo las sabanas hasta encontrar la polla erecta del chico, la respiración de este era agitada y no pudo evitar dejar escapar un gemido cuando Asunción se metió su falo en la boca. Mari Carmen observaba petrificada la acción, mientras el otro chico dormía plácidamente en la cama de al lado.

Asunción libero la tranca dura del muchacho y se fue a buscar a su amiga. La guió hasta la cama y tras dirigir su mano sobre la notable erección del chico, dejó a Mari Carmen entretenida mamando y se lanzó a por la segunda victima.

Reptando sobre la cama, llego hasta el segundo monitor. En cuanto plantó su mano sobre el paquete de este, despertó. El chico encendió la luz y cuando observó la situación, atrajo a Asunción hacia él. Se libero del slip con el que dormía y la chica se subió encima de su polla introduciéndosela por le coñito depilado para la ocasión.

Mientras tanto, en la otra cama, Mari Carmen estaba gozando de una follada espectacular. Los gemidos invadían toda la habitación. Las dos chicas estaban teniendo lo que querían, pero aun no estaba claro el precio que iban a pagar.

El monitor que estaba con Asunción, discretamente estaba jugando con uno de sus deditos en la entrada del culito de la chica. En ese momento la cara de Asunción cambio brutalmente de expresión, del placer absoluto al terror. Nunca le habían follado el culo y la chica estaba asustada. Pero el monitor, demostrando sus habilidades pedagógicas, consiguió que se relajara y con la ayuda de Mari Carmen, consiguieron que el culito de Asunción se dilatara para tragarse muy despacito su enorme polla.

En cuanto se acostumbró a la presencia de aquel trozo de carne en su esfínter, los gemidos de placer volvieron de nuevo. Y no tardó en disputarle la polla del otro chico a su amiga para metérsela hasta el fondo de la garganta. La noche habia sido corta. El sol estaba despuntando, y tendrían que darse prisa en terminar aquella orgía antes que el jefe de monitores se diera cuenta de lo que estaba pasando. Así que se pusieron a la faena, y los chicos no tardaron en llenarles sus respectivas bocas de leche caliente. Sin duda, había sido lo mejor de aquel insufrible campamento.

Sitemap | Contacto | © 2011 Pornodosis - Adictos al porno!