Mi vecina me come la polla cuando quiero

Quien tiene una vecina como la mía tiene un tesoro. Es una cuarentona no especialmente guapa, pero hay una cosa que el encanta. Que cualquiera de los vecinos del edificio subamos a la hora que nos apetezca a que nos haga una mamada. A mi me gusta subir por las noches, después de cenar, para...

Quien tiene una vecina como la mía tiene un tesoro. Es una cuarentona no especialmente guapa, pero hay una cosa que el encanta. Que cualquiera de los vecinos del edificio subamos a la hora que nos apetezca a que nos haga una mamada.

A mi me gusta subir por las noches, después de cenar, para irme bien descargadito a dormir. EL ritual siempre es el miso, llamo al timbre, me abre la puerta paso al cuarto de baño y ella viene detrás. Un par de sobeteos para ponernos a tono, y justo cuando empiezo a acariciarle el clítoris, como su fuese una autómata, se arrodilla, me baja los pantalones y empieza comérmela. En ocasiones, me deja que me la folle, pero el servicio normal suele ser una mamada y punto. Después de correrme es su boca, se traga mi corrida, nos vestimos y me manda para mi casa.

Sitemap | Contacto | © 2011 Pornodosis - Adictos al porno!