Mi amante es una profesional del sexo

Hace cuatro años que soy "cliente" de Paola, pero cada encuentro más bien parece mi amante, tanto que hay veces que ella es la que me llama

Hace cuatro años que soy "cliente" de Paola, pero cada encuentro más bien parece de amante, tanto que hay veces que ella es la que me llama aunque no haya pago de por medio.

Desde hace 20 años frecuento las casas de citas, no me da pena decirlo, para mí han sido experiencias en general muy buenas y he encontrado buenas amigas en esos lugares.Así fue como hace cuatro años conocí a Paola, una niña de 21 años, bajita, rellenita, con unas nalgas que me parecieron un poco caídas, pero algo en ella me llamó la atención.Se veía un poco nerviosa y le pregunté que desde cuando se dedicaba a esto, me dijo que hacía una semana que había empezado, antes trabajaba poniendo uñas, pero ganaba muy poco y quería construir una casa en un terreno que heredó de su madre.Vestía unos vaqueros y un top blanco, nada muy revelador, pero con su cuerpo y su cara de niña se veía muy sexy. Le dije que no estuviera nerviosa, que la iba a tratar bien. Le ayudé a desnudarse y al quitarle el top me encontré con dos tetas grandes y suaves, me dediqué a masajearlos sus pezones y darles unas chupaditas. Después le quité los pantalones y me llevé una gran sorpresa, los vaqueros no le hacían nada de justicia a sus nalgas, son grandes y muy tersas.Le dije que se acostara boca abajo para darle masaje y ella lo hizo un poco nerviosa, con 20 años de experiencia dando masajes eróticos (gracias a un libro que encontré en la habitación de mis padres) pude deleitarme con su cuerpo durante un buen rato, comencé en su cabeza, dándole masaje circular detrás de sus orejas, seguí con su cuello hacia sus hombros, en menos de 2 minutos estaba más relajada e incluso más dispuesta a seguir.