Mi amiga no se creía que la tenía tan grande

Mi amiga, a la que hacía poco había conocido en el gimnasio, a parte de ser un poco santurrona, había demostrado ser una incrédula al no creerse lo que le decía sobre el tamaño de mi polla. Para dejar las cosas claras, un día la acompañé a casa. Una vez desnudos en su habitación, demostró...

Mi amiga, a la que hacía poco había conocido en el gimnasio, a parte de ser un poco santurrona, había demostrado ser una incrédula al no creerse lo que le decía sobre el tamaño de mi polla. Para dejar las cosas claras, un día la acompañé a casa. Una vez desnudos en su habitación, demostró ser una viciosa capaz de tragarse mi polla por la boca, el culo o el coño.  Si algo deje claro, es que con el tamaño de mi polla nadie bromea.

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