Mamada de la hija del presidente del club

La hija del presidente del club al que entreno había venido aquel día a hacerme una mamada.

La hija del presidente del club al que entreno había venido aquel día a hacerme una mamada. ¿Quién me iba a decir a mi que aquel polvo me he iba a costar el puesto? No pudo soportar que la niña de sus ojos acabase de rodillas chupándome la polla.

Aquella estaba siendo una temporada fantástica. Contábamos los partidos por victorias. Los chicos estaban muy motivados y yo tenia la confianza de la directiva y de la afición. El fatídico día, la hija del presidente vino a hacernos una visita, di el entrenamiento por concluido y mandé a los jugadores al vestuario. Me dijo que quería hablar conmigo. Yo pensaba que era porque querría hacerle una mamada a alguno de los chavales del equipo. La noté distinta, como más provocativa, con cierta mirada de lujuria, sus poros transpiraban deseo.

Nos fuimos para el vestuario del cuerpo técnico, y allí me hizo sentar en un banquillo mientras se quitaba la ropa. Primero, la faldita y la blusa. Luego, las braguitas y el sujetador. No podía apartar la mirada de sus pechos. En ese momento aun no era capaz de reaccionar. No era consciente de que había venido a follar conmigo. Me metió uno de sus pechitos en la boca. Antes de que me quisiera dar cuenta, ya tenia los pantalones por los tobillo y me estaba haciendo una mamada. La tumbé sobre el banco y me puse a comerle aquel joven coño. Su calentura y su humedad me indicaron que estaba listo para ser profanado. Así que me dispute a metérsela despacito, poco a poco, en su vagina apretada. A medida que iba avanzando la follada, era ella la que empezó a marcar el ritmo. Hasta que al final le solté todo el lefazo en esa sensual boquita.

El presidente nunca me perdonó que me dejase hacer una mamada por su hija, y se encargó de mover todos los hilos para que no volviese a entrenar a ningún equipo.

Sitemap | Contacto | © 2011 Pornodosis - Adictos al porno!